El sistema masticatorio es extremadamente complejo. Se compone principalmente de huesos, músculos, ligamentos y dientes. El movimiento está regulado por un complejo sistema de control neurológico compuesto por el cerebro, el tronco encefálico y el sistema nervioso periférico. Cada movimiento se coordina para maximizar la función y minimizar el daño a cualquier estructura. Se requiere un movimiento preciso de la mandíbula por la musculatura para mover los dientes de manera eficiente entre sí durante la función. La mecánica y la fisiología de este movimiento son básicas para el estudio de la función masticatoria. La Parte I consta de seis capítulos que discuten la anatomía normal, la función y la mecánica del sistema masticatorio. La función debe entenderse antes de que la disfunción pueda tener significado.